Entrar en el poema 

Respirar por sus celdas

calzar sus pasos

 deshuesarlos.

Caer en los abismos

en las aguas matriciales

que lo envuelven.

Transitar por el poema,

impregnarse de sus voces.

Derramar en el pecho sus albores. 

Delinear con cada verso

el perfil del bienamado

 los juegos de una tarde

 nuestro dolor de hoy .

Merodear por sus orillas

rozar el centro

saborear la eternidad

por dos instantes. 

Danzarlo y darle vueltas,

usarlo de corpiño,

ponérselo al revés.

Sentir cada costura

 acariciar sus bordes. 

Beber del recipiente

que guarda sus secretos

saciarse de sus mieles,

   su saliva ,

ungirlas en la piel 

Entrar al poema

como al sueño:

rendidos, dispuestos,

capaces de caer.                   R.K.A.