Siendo el arquitecto
Eduardo Terrazas director del departamento de diseño urbano y Beatriz
Trueblood directora del departamento de publicaciones del Comité Organizador
de los Juegos de la XIX Olimpiada, se creó un vasto programa de identidad
olímpica. A partir de su lenguaje gráfico, se buscaba el posicionamiento
de México, en tanto sede, como un país moderno, rico por su oferta
patrimonial, en la cultura y en el deporte. Tal despliegue de propaganda
oficial se hizo sobre el soporte de una sofisticada y muy ambiciosa
propuesta estética, de gran impacto nacional e internacional en el
medio profesional del diseño. La campaña de marca de las olimpiadas
de México 68, transcurrió a la par de dramáticos acontecimientos
sociales, de enfrentamientos ideológicos y de represiones estudiantiles,
en México y en el mundo.
Inauguran muestra Diseñando México 68: una identidad olímpica
Integrada por objetos conmemorativos
a la festividad la exposición instalada en el Museo de Arte Moderno
estará abierta al público hasta el próximo 26 de octubre
Objetos conmemorativos que fueron realizados
entre 1966 y 1968, como parte del programa del Comité Organizador de
los 19 Juegos Olímpicos, conforma la exposición Diseñando México
68: una identidad olímpica, inaugurada en el Museo de Arte Moderno,
misma que permanecerá expuesta hasta el 26 de octubre.
María Teresa Franco, directora general
del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), comentó durante el acontecimiento
que 1968 es recordado, en el mundo entero, como un año de intensas
movilizaciones y cambios sociales.
Igual sucedían en México que en Francia,
Estados Unidos o Inglaterra, "hechos relacionados con el feminismo,
la liberación sexual y conflictos internacionales como la Guerra de
Vietnam, la Guerra Fría, la Revolución Cultural Maoísta o la Invasión
a Checoslovaquia por parte de las tropas del Pacto de Varsovia, ocupaban
las primeras planas", dijo Franco.
"A esto debemos sumar el sombrío
acontecimiento en la Plaza de las Tres Culturas, el horror de lo sucedido
apenas a unos días de iniciarse los primeros Juegos Olímpicos en Latinoamérica",
mencionó la directora del INBA.
No obstante abundó que a pesar de las
fuertes divergencias políticas e ideológicas, el espíritu olímpico
que se vivía México como país sede continuó dando frutos y remontando
los múltiples retos que implicaba organizar un evento de alcances mundiales.
Destacó que una de las cartas fuertes
de la candidatura mexicana fue la decisión de ampliar los horizontes
de las competencias deportivas hacia un conocimiento de la diversidad
de los pueblos del mundo, a través de la llamada Olimpiada cultural.
Esa organización, agregó Franco, involucró
a reconocidos intelectuales mexicanos y se convirtió en referente de
lo que podía lograrse al poner en valor las tradiciones del pueblo
anfitrión y abrir una palestra para un auténtico diálogo internacional.
Otro de los grandes logros fue la rica
identidad visual del encuentro, pues el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez,
quien como presidente del Comité Organizador, reunió un equipo de
casi 400 profesionales, mexicanos y extranjeros, para desarrollar un
ambicioso programa de comunicación gráfica.
Destacó que en México, la ciudadanía
se apropió de este lenguaje y utilizó los motivos publicitarios de
la fiesta olímpica para ornamentar casas, negocios, mercados y chinampas.
"En el Museo de Arte Moderno y los
curadores de la exposición, el arquitecto Eduardo Terrazas y la maestra
Tania Ragasol, nos ofrecen la primera gran revisión histórica sobre
aquel notable esfuerzo", apuntó la víspera María Teresa Franco,
directora general del INBA.
La muestra presenta los elementos más
significativos que en materia de comunicación editorial, diseño gráfico,
diseño urbano, ambientación de espacios, exhibiciones, vestuario y
productos conmemorativos, se exhiben en
este recinto.
También la exposición está dividida
en varios núcleos temáticos como Ambientación urbana que incluye
globos y logotipos de México 68; Epopeya gráfica conformada por boletines,
cartas y reseñas olímpicas, lo mismo que programas deportivos y culturales,
calcomanías, folletos informativos y mapas, entre otros.
Otro núcleo es Impacto publicitario
y apropiación ciudadana, en el cual se muestran las campañas publicitarias
y ornamentales de la fiesta que fueron retomados por la ciudadanía.
mzr